Deje de luchar en sus propias fuerzas
Con más frecuencia de lo que quisiéramos, cometemos errores. Y esos errores, en muchos casos, resultan costosos. No medimos el alcance de lo que hacemos ni lo que decimos. Para no caer en esos errores, lo mejor es acogernos a la orientación de Dios. Vivir no es fácil. Es un desafío. Cada despertar abre las…