¿A quién acudir en medio de la crisis familiar?

Nuestra vida familia puede que se encuentre en crisis, pero es evidente que con ayuda de Dios y no en nuestras fuerzas, puede experimentar un cambio definitivo.

Nuestra vida familia puede que se encuentre en crisis, pero es evidente que con ayuda de Dios y no en nuestras fuerzas, puede experimentar un cambio definitivo.


Fernando Alexis Jiménez | Director del Instituto Bíblico Ministerial


No podemos negar que, en casa, en su propia vida familiar, surgen crisis. Algunas no tan grandes, pero otras del tamaño de un tsunami. Probablemente ha llegado a pensar que de esa situación no puede salir.

El autor cristiano, Alex Kendick, anota:

“El matrimonio puede ser frustrante cuando las piezas parecen no encajar fácilmente en su lugar. Es un compromiso para toda la vida que, junto con un deseo de comprender y apoyar a la otra persona, nos ayuda a dar claridad y propósito.”

Cualquiera sea la situación que esté atravesando, tenga claro que renunciar a todo y acudir a la separación, no es el camino. Le traerá más sufrimiento, y de paso, a su cónyuge e hijos. Una decisión así, demanda que oremos y evaluemos cuidadosamente el paso que pensamos dar.

¿Qué hacer entonces? Volver la mira a Dios en procura de su ayuda.

DIOS DESEA AYUDARNOS A SUPERAR LA CRISIS FAMILIAR

En una sociedad donde crecer inusitadamente el volumen de divorcios, volver la mirada a Dios y pedir Su divina ayuda, es el camino apropiado. Él responderá a nuestro clamor, no nos debe quedar ninguna duda.

Permítanos invitarle a considerar los siguientes principios bíblicos:

El Señor Jesucristo la situación de cada persona y, en particular, su vida familiar. Desea ayudarnos (Marcos 1: 40-45)

La misericordia de Dios con nosotros y nuestra familia, es permanente (1 Reyes 13: 23)

Dios responde cuando clamamos a Él en medio de las crisis (Nehemías 9: 27)

Dios se compadece de nuestra situación en medio de las crisis (Salmo 103: 13)

No debemos duran que Dios tiene misericordia de nosotros siempre (Isaías 54: 8)

Probablemente lo embargan el orgullo o la desesperación. Uno de los dos extremos. Ríndase a Dios. Comprobará los resultados. Son sencillamente sorprendentes.

EN DIOS ENCONTRAMOS SALIDAS A LA CRISIS FAMILIAR

Nuestro amado Dios no nos rechaza cuando pedimos su intervención en la vida familiar. Por el contrario, por Su divino amor y misericordia, toma control de la situación.

Dios desea ayudarnos a superar la crisis, aunque quizá andemos inmersos en la pecaminosidad (Romanos 5: 8)

Es necesario hacer un alto en el camino y volver la mirada a Dios. Cuando nos rendimos a Dios, nos alcanza Su gracia.

Es necesario hacer un alto en el camino y evaluar cómo anda nuestro corazón (Santiago 3: 14, 15; Cf. Mateo 6: 21)

Dios nos ayuda a identificar en qué estamos fallando, incluyendo en la relación familiar (Salmo 139: 23, 24; Proverbios 4: 23)

Dios nos guía en los pasos que debemos dar para encontrar salidas a la crisis familiar (Salmo 119: 112; Proverbios 23: 19)

Nuestra confianza debe estar depositar en el Padre celestial, el creador de la familia. Él nos ayuda a encontrar soluciones a las crisis en el hogar.

EL AMOR DE DIOS TRANSFORMA LAS CRISIS FAMILIARES

En sus fuerzas, usted no puede transformar el pensamiento y las acciones de su cónyuge o de sus hijos. Solamente nuestro Dios puede hacerlo. En esa dirección, considere lo siguiente:

Dios es la fuente del amor y nos insta a amar, comenzando por nuestro cónyuge (1 Juan 4. 16)

Un distintivo de quienes conocen y aman a Dios es el amor (1 Juan 4: 7-9)

El amor que Dios tiene por nosotros, es incondicional.

En el proceso de resolver las crisis a nivel familiar, el amor tiene un carácter sacrificial e incondicional (1 Corintios 13: 7, 8)

Nuestra vida familia puede que se encuentre en crisis, pero es evidente que con ayuda de Dios y no en nuestras fuerzas, puede experimentar un cambio definitivo.

El autor cristiano, Alex Kendick, anota:

“Toda pareja experimenta momentos en el matrimonio cuando el amor parece desvanecerse. A veces la vida puede golpearnos. En medio de las tormentas, los cónyuges pueden acercarse o alejarse entre sí. Podemos guiar nuestro corazón a escoger el amor. Dios es la fuente del amor incondicional.”

No tome decisiones equivocadas. Recuerde que por difícil que sea la tormenta en el hogar, es esencial volver la mirada a Dios en procura de ayuda.

Escuche las transmisiones diarias de Vida Familiar, con Fernando Alexis Jiménez.


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