Dios transforma nuestra manera de expresarnos

Podemos hacer nuestro mejor esfuerzo para cambiar, pero inevitablemente terminaremos experimentando la frustración. Solamente con ayuda de Dios podremos hacer frente a nuestra forma equivocada de decir las cosas, y alcanzar la sabiduría que necesitamos para manifestar adecuadamente lo que pensamos y hacemos.

No podemos ocultar que uno de los errores comunes en los que incurrimos con frecuencia, es hablar inapropiadamente. Al hacerlo, herimos a las personas con las que interactuamos, incluso a los seres que amamos. Dios nos ayuda en el proceso de transformación.


Fernando Alexis Jiménez | Director del Instituto Bíblico Ministerial


Con frecuencia herimos a las personas a través de lo que decimos. Cuando hemos cometido el error, caemos en cuenta que debimos expresarnos de otra manera. Esa es la batalla que libran en todo el mundo millares de personas: saber dominar la lengua.

La escritora y conferencista, Débora Smith Pegues, explica:

“Una persona tendría que vivir en un total aislamiento para comenzar a llevar a cabo la premisa de dominar su lengua, es decir, la forma como se expresa y se dirige a los demás. Aun así, su conversación consigo mismo es posible que, de alguna manera, llegue a ser negativa, y por tanto le arrebataría la victoria total. La única esperanza para controlar la lengua es por el poder del Espíritu de Dios. Comienza a ser refrenada y traída a la sujeción por el Señor, día a día.”

Podemos hacer nuestro mejor esfuerzo para cambiar, pero inevitablemente terminaremos experimentando la frustración. Solamente con ayuda de Dios podremos hacer frente a nuestra forma equivocada de decir las cosas, y alcanzar la sabiduría que necesitamos para manifestar adecuadamente lo que pensamos y hacemos.

ACEPTÉMOSLO: NO SABEMOS HABLAR APROPIADAMENTE

Es importante hacer un alto en el camino. Reconozcámoslo: no sabemos hablar apropiadamente y al hacerlo, daños emocionalmente la vida de los seres que amamos y de aquellos con quienes interactuamos diariamente. Le invitamos a ir a la Biblia para mirar cuidadosamente el asunto:

 – Debemos admitir que en nuestras fuerzas resulta imposible gobernar la forma como nos expresamos (Santiago 3: 7-12)

 – No tener un manejo apropiado de cuanto decimos genera problemas en las relaciones interpersonales.

 – Cuando hablamos con engaño, ocultando una parte de la verdad, deshonramos a Dios (Proverbios 12: 22)

 – Si queremos experimentar una vida en armonía, debemos dejar de lado el hablar con maldad y engaño (1 Pedro 3: 10)

 – Lo que decimos puede dañar nuestra vida.

 – Lo que decimos puede dañar a otras.

 – Quien habla con mentiras puede atraer condenación (Apocalipsis 21: 8)

DIOS NOS AYUDA EN EL PROCESO DE TRANSFORMAR  

Transformar la forma como nos expresamos, que hiere y destruye las relaciones interpersonales, no es fácil en nuestras fuerzas, pero sí cuando le pedimos ayuda a Dios. Le invito a consultar en su Biblia los siguientes consejos:

 – Con el poder de Dios podemos hablar con sabiduría (Isaías 50: 4)

 – Con el poder de Dios aprendemos la forma apropiada de expresarnos, sin herir a las personas (Proverbios 8: 7, 8)

 – Dios valora cuando hablamos con sabiduría (Proverbios 10: 20)

 – La integridad, los principios y los valores se evidencian en la forma de hablar de un cristiano (Salmo 5: 12)

 – Es inapropiado decir verdades a medias.

 – Es inapropiado exagerar para falsificar la verdad.

 – Es inapropiado ser un adulador (Job 3: 21, 22; Salmo 12: 3)

 – Es inapropiado ser ofensivos (Santiago 3: 2)

 – Nuestra forma de hablar cambia cuando, con ayuda de Dios, modificamos nuestra forma de pensar (Filipenses 4: 8, 9)

ES HORA DE EMPRENDER EL PROCESO DE TRANSFORMACIÓN 

Hablar apropiadamente es un proceso que todos podemos desarrollar, no en nuestras fuerzas, sino con ayuda de Dios. Le animamos a considerar las siguientes citas de las Escrituras:

– Si le pedimos a Dios, nos ayuda a transformar la manera como nos expresamos (Salmo 120: 2-4)

– Si le pedimos a Dios, podemos aprender a ser cuidadosos y prudentes al hablar (Proverbios 29: 20)

– Si le pedimos a Dios, nos ayudará a medir cuidadosamente cuanto decimos (Eclesiastés 5. 2; Santiago 1: 19)

– Si le pedimos a Dios, nos ayudará a guardar silencio cuando sea oportuno (Proverbios 17: 15, 23, 28)

– Antes de decir algo, debemos meditar en lo apropiado o si, por el contrario, estamos expresando ideas preconcebidas y equivocadas (Proverbios 23:7)

CUIDE SUS PALABRAS

Las palabras son el vehículo a por medio del cual transmitimos nuestros pensamientos. Si queremos transitar hacia la madurez espiritual, uno de los pasos esenciales es que aprendamos a hablar las palabras correctas, en el momento oportuno y de la manera apropiada.

La escritora y conferencista, Débora Smith Pegues, anota lo siguiente:

“Debido a que no podemos ser conscientes de todas las formas de sentir de las personas, debemos depender del Espíritu Santo para que dirija nuestras palabras de una forma que no dañe a aquellos con quienes interactuamos. He conocido a personas que, sin proponérselo, ofenden a otros. Debemos tomar conciencia de que todos tienen un nivel de sensibilidad diferente que depende de sus experiencias acumuladas por años.”

Permítanos también citar al escritor español, José Manuel Palma Herrera, quien explica:

Saber hablar a tiempo, en el momento oportuno, puede ser de gran ayuda y hacer mucho bien a la persona que lo recibe. Pero saber callar cuando la otra persona no está preparada para recibir un consejo o un reproche, es sabiduría que no tiene precio. Por eso el apóstol Santiago nos dice que: «todo hombre sea pronto para oír y tardo para hablar.

Es hora de hacer un alto en el camino. Sin duda descubriremos que cometemos errores en la forma de hablar. Dominar la lengua no es fácil, definitivamente. Es una tarea en la que no tendremos éxito en nuestras fuerzas, sino con ayuda del Señor.

Aprópiese de la gracia perdonadora de Dios y, tras arrepentirse de sus pecados, emprenda el proceso de cambio y crecimiento que ha anhelado por años. Reciba a Jesucristo en su corazón.


@FernandoAlexisJiménezwww.FernandoAlexisJimenez.com