El Dios de quien nos ha enseñado, tiene una figura distante de la realidad. Él nos ama y no es enojón, como quizá nos enseñaron. Por el contrario, nos extiende Su gracia salvadora.
Probablemente le han enseñado una imagen equivocada de Dios. La imagen de un Dios enojón, vengativo, que está a la saga de ver cuáles son sus fallas para castigarlo.
Por eso desde los púlpitos le enseñan de santidad y “si no es santo, la condenación es el resultado”, le dicen.
Muchos templos están llenos de personas atemorizadas. Incluso, distantes del Padre celestial.
Piensan para sí: “Mejor estar de lejitos”.
Su reflexión se orienta en tres direcciones: La primera, que Dios anda muy ocupado y no atenderá sus peticiones, porque son trivialidades; la segunda, que sus pecados son tantos, que jamás lo perdonará y, la tercera, que va camino del infierno sin que nadie pueda ayudarle.
¡Tremendo equívoco!
Olvidamos lo que dice el salmista: Dios es misericordioso, nos ama y desea lo mejor para nosotros.
El escritor sagrado lo sintetiza con estas palabras:
“Te alabo porque tus obras son formidables, porque todo lo que haces es maravilloso. ¡De esto estoy plenamente convencido!” (Salmo 139: 14 | RVC)
Entre tanto, usted lleno de temor, distante de Dios, escondiéndose.
Todos sus pecados del pasado lo persiguen como una sombra gigantesca, de tal manera, que no puede avanzar.

CARACTERÍTICAS DE NUESTRO PADRE CELESTIAL
Es hora de cambiar el curso de su historia. ¿Desea hacerlo? Genial. Todo comienza cuando conocemos algunas de las características de Dios:
1.- Dios es amor (1 Juan 4:8)
2.- Dios es nuestra fortaleza (Salmo 92:15)
3.- Dios es justo (Isaías 45: 21)
4.- Dios es fiel (1 Corintios 10: 13)
5.- Dios nos salva (Isaías 45:21)
6.- Dios es misericordioso (Salmo 86:5; Proverbios 3: 3)
7.- Dios es bueno (Salmo 119: 68)
8.- Dios nos da vida en abundancia (Juan 10:10)
9.- Dios es paciente (2 Pedro 3:9)
Léalas cuantas veces sea necesario. Comprobará que se ha perdido de una relación especial con un Padre que le ama, le perdona y le ofrece una nueva oportunidad.
EL DIOS DE LA GRACIA
Dios nos ama más allá de lo que pudiéramos imaginar. Lo hace, no porque lo merezcamos, sino por gracia.
¿Qué es la gracia?
Buena pregunta, porque es la doctrina bíblica de la que menos se habla.
Se sintetiza en el sacrificio del Señor Jesús por nuestros pecados. Murió en la cruz. Con su sangre preciosa nos redimió.
Trajo perdón a nuestros pecados, limpió toda la maldad del pasado y del presente y nos asegura la vida eterna.
Ahora, debo aclararle algo: el Señor no nos obliga a acogernos a Su gracia. Es una decisión que debemos asumir usted y yo. Por fe, aunque no comprendamos su alcance.
Decídase hoy por la gracia. Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.
Fernando Alexis Jiménez sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas. Es el realizador del Programa Vida Familiar y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial.