En las situaciones de angustia, Dios viene en nuestro rescate

Dios nos liberta de los períodos de angustia.

Todos los seres humanos enfrentamos momentos de angustia. Todos, sin excepción. Por la razón que sea. Dios tiene una salida a esos períodos de crisis. Descubra cómo.


Los problemas nos hacen pensar que estamos solos. Muchos de esos obstáculos que salen al paso, nos llevan a creer que estamos inmersos en un callejón sin salida. Nadie nos comprende, algunos nos rechazan y todo lo que vemos delante nuestro es un panorama ensombrecido.

  Sin embargo, no es así.

  No estamos solos.

Dios no nos abandona jamás. Por el contrario, está dispuesto a ayudarnos. Escucha nuestras oraciones.

  Permítame ilustrarlo con una historia sencilla.

Tras una llamada al 911, un policía condujo junto a las vías del tren, iluminando con los reflectores, hasta que divisó el vehículo atravesado sobre los rieles.

La cámara del patrullero captó la escena mientras un tren se acercaba al automóvil.

«El tren venía rápido —dijo el policía—, a más de 80 kilómetros por hora».

  Sin vacilar, segundos antes de que lo atropellara, alcanzó a sacar del auto a un hombre desmayado.

  Las Escrituras revelan a Dios como el que rescata; a menudo, cuando todo parece perdido.

Atrapados en Egipto bajo una sofocante opresión, los israelitas no imaginaban posibilidades de escapar.

Sin embargo, vemos que Dios les brinda palabras resonantes de esperanza:

«Dijo luego el Señor: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias» (Éxodo 3:7).

Dios no solo vio, sino que actuó: «he descendido para librarlos» (Éxodo 3:8).

  Mediante un rescate divino, sacó a Israel de la esclavitud.

Este rescate revela el corazón de Dios —y su poder— para ayudar a todos los que tienen necesidades.

El Señor asiste a todos los que estamos destinados a la ruina, a menos que Él llegue para salvarnos.

Aunque vivamos situaciones difíciles o imposibles, podemos elevar nuestros ojos y ver cómo nos rescata Aquel que nos ama.

Hay algo en lo que, también, Dios viene en nuestra ayuda. Es en esos momentos en los que estamos angustiados por una vida de errores que nos persigue a todas partes.

  El pasado no nos deja en paz y el presente acusa nuestra conciencia.

En esos casos, nuestro amado Padre nos muestra que tenemos a disposición Su GRACIA. Por GRACIA perdona toda nuestra maldad. Insisto, toda. Y, además, nos ofrece la oportunidad de comenzar de nuevo.

El Señor Jesús con su muerte en la cruz hizo posible la GRACIA. Murió por nuestros pecados y nos asegura perdón y vida eterna.

  Ahora Dios nos ve santos y justos por la obra redentora de Jesús.

Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo.


Fernando Alexis Jiménez – @VidaFamiliarCo – @SalvosporlaGracia