{"id":2414,"date":"2024-08-04T00:57:53","date_gmt":"2024-08-04T05:57:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.familiassolidas.com\/site\/?p=2414"},"modified":"2025-04-17T09:39:05","modified_gmt":"2025-04-17T14:39:05","slug":"perdonados-del-pecado-que-nos-condena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.familiassolidas.com\/site\/archivos\/2414","title":{"rendered":"Perdonados del pecado que nos condena"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #800000; font-size: 19px;\"><strong>El perd\u00f3n de los pecados es por gracia, una palabra peque\u00f1a pero maravillosa que marca un antes y un despu\u00e9s en su existencia. Usted puede emprender una vida nueva, en respuesta a su sincero arrepentimiento. Y, de paso, tener asegurada la vida eterna. Es un regalo de Dios.<\/strong><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/strong><\/span> | Misi\u00f3n Edificando Familias S\u00f3lidas<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/vidafamiliarco.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/cropped-vida-familiar.png\" width=\"1160\" height=\"249\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La historia es dram\u00e1tica. Comienza cuando <strong>Jean Valjean<\/strong>, a sus 27 a\u00f1os, es encarcelado por robar un pan. <strong>Estuvo en prisi\u00f3n 19 a\u00f1os<\/strong> y ese incidente lo persigui\u00f3 toda su vida. Era como una sombra gigantesca que invad\u00eda incluso lo que pretend\u00edan ser sus sue\u00f1os m\u00e1s tranquilos. Sali\u00f3 libre a los 46 a\u00f1os, con ganas de vivir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La novela comienza en <strong>1815, en Francia. Jean Valjean<\/strong> vivi\u00f3 momentos dif\u00edciles, pero se transform\u00f3 en un hombre ejemplar, a pesar de que el inspector el Javert, siempre lo persigui\u00f3. Quer\u00eda condenarlo de nuevo, llevarlo a prisi\u00f3n en cadena perpetua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La historia se enmarca en el per\u00edodo de la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda francesa, que tuvo lugar en la primera mitad del siglo XIX. Su tema gira en torno al bien, el mal, la \u00e9tica, la justicia y la fe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>En 1862, Victor Hugo<\/strong> ya era un escritor consagrado. <strong>Ten\u00eda 60 a\u00f1os<\/strong> y hab\u00edan pasado 31 desde la publicaci\u00f3n de su otra gran obra: <strong>Nuestra Se\u00f1ora de Par\u00eds<\/strong> (<em>M\u00e1s conocida como El jorobado de Notre Dame<\/em>).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>En Francia, reinaba Napole\u00f3n III<\/strong>, el sobrino de Bonaparte. Era el per\u00edodo conocido como Segundo Imperio, del cual el autor fue un gran opositor. Faltaban, todav\u00eda, ocho a\u00f1os para el comienzo de la guerra franco prusiana que marc\u00f3, claramente, el declive del <strong>Imperio Napole\u00f3nico.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cabe decir, para terminar esta parte, que la novela fue un verdadero \u00e9xito de librer\u00eda en la \u00e9poca. Se ha mantenido vigente en el tiempo, por las ense\u00f1anzas que encierra.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfEL ARGUMENTO LE SUENA FAMILIAR?<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pi\u00e9nselo por un instante. Todos hemos pecado. Unos en mayor medida que otros, pero hemos incurrido en trasgresiones a los mandatos de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El <strong>ap\u00f3stol Pablo<\/strong> en su carta a los creyentes de <strong>Roma<\/strong> anota:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00abEsta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinci\u00f3n, pues todos han pecado y est\u00e1n privados de la gloria de Dios.\u00bb (Romanos 3: 22, 23 1 NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y un poco m\u00e1s adelante en el texto, se\u00f1ala:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00abPorque la paga del pecado es muerte, mientras que el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or.\u00bb (Romanos 6: 23 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y <strong>Satan\u00e1s<\/strong>, nuestro adversario espiritual, consciente de nuestra pecaminosidad, nos acusa delante del Padre (<strong>Apocalipsis 12: 10<\/strong>) De hecho, cuando queremos reemprender una nueva vida, nos lanza acusaciones, dardos de fuego para poner tropiezo a nuestros prop\u00f3sitos <strong>(Efesios 6: 16<\/strong>)<\/span><\/p>\n<p><iframe title=\"Spotify Embed: Luchando en el poder del Esp\u00edritu | Podcast\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/show\/7vnneIFpfQh475Tw2qvmZD?utm_source=oembed\"><\/iframe><\/p>\n<h2 style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>LA FRUSTRACI\u00d3N DE NO PODER CAMBIAR<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">P\u00f3ngase en los zapatos de <strong>Jean Valjean<\/strong>: desea cambiar, pero hay un pasado que lo persigue y lo atormenta. Desde la perspectiva divina, estamos condenador a morir por nuestras trasgresiones. Sin embargo, el coraz\u00f3n que es enga\u00f1oso, no nos deja tomar conciencia de los errores que cometemos y que nos distancian del Padre celestial (<strong>Jerem\u00edas 17: 9<\/strong>)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El te\u00f3logo y escritor norteamericano, <strong>George Raymond Knigh<\/strong>, anota:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u201cEl problema grave de los seres humanos es que no quieren admitir las consecuencias de sus actos. O son incapaces de enfrentarse consigo mismos y evaluar correctamente sus acciones y los motivos que los originan. Podemos reconocer nuestros pecados, pero resulta m\u00e1s c\u00f3modo ponderar los pecados de otras personas. En efecto, usted puede hablar por horas de sus pecados y obtener cierta clase de sutil satisfacci\u00f3n de que tal vez los dem\u00e1s son peores que los suyos, o por lo menos, iguales.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El problema es que el pecado nos hace esclavos. Nos lleva a una mazmorra de la que dif\u00edcilmente podemos salir, al menos, no por nuestras fuerzas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El <strong>ap\u00f3stol Pablo<\/strong> lo explica de la siguiente manera<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00ab\u00bfAcaso no saben ustedes que cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son esclavos de aquel a quien obedecen? Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia.\u00bb (Romanos 6: 16 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">De hecho, descubri\u00f3 que, por muchos esfuerzos humanos, no pod\u00eda escapar a la naturaleza pecaminosa:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00abAs\u00ed que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompa\u00f1a el mal. Porque en lo \u00edntimo de mi ser me deleito en la Ley de Dios; pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra lo que considero bueno, y me tiene cautivo. \u00a1Soy un pobre miserable! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo sujeto a la muerte?\u00bb (Romanos 7:21-24 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Lo m\u00e1s probable es que, al igual que el <strong>ap\u00f3stol Pablo,<\/strong> ha vivido esta misma situaci\u00f3n una y otra vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Lo que nos queda claro, es que estamos distanciados de Dios:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00abSon las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios.\u00a0 Son estos pecados los que lo lleva a ocultar su rostro para no escuchar.\u00bb (Isa\u00edas 59: 2 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00bfSe da cuenta?<\/em> Humanamente no podemos escapar de la condenaci\u00f3n. Y lo cierto es que enfrentar la ira de Dios, distanciados de \u00c9l, nos torna en candidatos para el infierno que\u2014dicho sea de paso\u2014es real\u2014(<strong>Mateo 24: 51; 5: 22; 10: 28<\/strong>)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/i.pinimg.com\/originals\/42\/ed\/55\/42ed557f42ba5e0228937778903ec0ed.jpg\" width=\"850\" height=\"444\" \/><\/p>\n<h2 style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfC\u00d3MO ESCAPAR DE LA CONDENACI\u00d3N?<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Perm\u00edtanos citar nuevamente al te\u00f3logo y escritor norteamericano, <strong>George Raymond Knigh<\/strong>, por lo atinado de sus palabras al describir la situaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u201cComo el pecado es una corrupci\u00f3n interna del coraz\u00f3n y la mente, nos mantiene en esclavitud. La vida diaria del hombre natural est\u00e1 manchada y deformada por el ego\u00edsmo que conduce a un comportamiento sin amor, tanto hacia Dios como hacia nuestros pr\u00f3jimos, los seres humanos. La esclavitud por definici\u00f3n implica impotencia y desamparo.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Es aqu\u00ed donde entra la <strong>gracia de Dios<\/strong>, la m\u00e1xima manifestaci\u00f3n de su <strong>amor<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Por mucho que nos esforcemos, resulta imposible que podamos vencer el pecado en sus diversas manifestaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El Padre carg\u00f3 en Jes\u00fas toda nuestra culpabilidad<\/strong>, para traernos perd\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u201cAl que no cometi\u00f3 pecado alguno, por nosotros Dios lo trat\u00f3 como pecador, para que en \u00e9l recibi\u00e9ramos la justicia de Dios.\u201d (2 Corintios 5: 21 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El mismo <strong>ap\u00f3stol Pablo<\/strong> desarrolla el tema y explica:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u201cCristo nos rescat\u00f3 de la maldici\u00f3n de la Ley al hacerse maldici\u00f3n por nosotros, pues est\u00e1 escrito: \u00abMaldito todo el que es colgado de un madero\u00bb. As\u00ed sucedi\u00f3 para que, por medio de Cristo Jes\u00fas, la bendici\u00f3n prometida a Abraham llegara a las naciones, y para que por la fe recibi\u00e9ramos el Esp\u00edritu seg\u00fan la promesa.\u201d (G\u00e1latas 3: 13, 14 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y a pesar de que merec\u00edamos la condenaci\u00f3n eterna, la Palabra ense\u00f1a:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u201cSin embargo, Dios nos dio vida en uni\u00f3n con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que ten\u00edamos pendiente por los requisitos de la Ley. \u00c9l anul\u00f3 esa deuda que nos era adversa, clav\u00e1ndola en la cruz.\u201d( Colosenses 2: 13, 14 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La iniciativa de salvarnos proviene de Dios, no porque lo merezcamos (<strong>Romanos 5: 8-10; Colosenses 1: 21, 22<\/strong>)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/cdn.bioguia.com\/embed\/a0dcb538dd4e2fa4cfcc0aa8d684b3c1578558981\/abrazo-.jpg?imagick=1&amp;size=1000\" width=\"1000\" height=\"518\" \/><\/p>\n<h2 style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>APR\u00d3PIESE DE LA GRACIA DE DIOS<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Insistimos que, si podemos ser libres de nuestros pecados y emprender una nueva vida, no es por m\u00e9rito alguno, sino por el amor infinito de Dios:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>\u00abAs\u00ed manifest\u00f3 Dios su amor entre nosotros: en que envi\u00f3 a su Hijo \u00fanico al mundo para que vivamos por medio de \u00e9l. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que \u00e9l nos am\u00f3 y envi\u00f3 a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perd\u00f3n de nuestros pecados.\u00bb (1 Juan 4: 9, 10 | NVI)<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Es por gracia<\/strong>, una palabra peque\u00f1a pero maravillosa que marca un antes y un despu\u00e9s en su existencia.\u00a0 Usted puede emprender una vida nueva, en respuesta a su sincero arrepentimiento. Y, de paso, tener asegurada la vida eterna. Es un regalo de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, aunque la obra de perd\u00f3n de los pecados ya la hizo Jes\u00fas en la cruz, es usted quien debe apropiarse de la gracia de Dios, de ese perd\u00f3n ilimitado. H\u00e1galo ahora. <strong>Reciba a Jesucristo en su vida.<\/strong><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p dir=\"auto\" style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Fernando Alexis Jim\u00e9nez es ministro ordenado y sirve en la Misi\u00f3n Edificando Familias S\u00f3lidas. Desde el 2016 dirige el Instituto B\u00edblico Ministerial.<\/strong><\/span><\/p>\n<p dir=\"auto\">____________________________________<\/p>\n<h2 dir=\"auto\"><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/h2>\n<ul dir=\"auto\">\n<li><a href=\"https:\/\/www.familiassolidas.com\/site\/archivos\/2750\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>7 recomendaciones para crecer en la vida cristiana<\/strong><\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.familiassolidas.com\/site\/archivos\/2843\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Descargue gratis el libro \u00abExperimente la gracia de Dios en su vida diaria\u00bb<\/strong><\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.familiassolidas.com\/site\/archivos\/2747\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>No se atormente por el pasado. Dios lo perdona<\/strong><\/a>.<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/institutobiblicoministerial.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Estudie teolog\u00eda Gratis haciendo Clic Aqu\u00ed<\/strong><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: 1px solid #FFFFFF;\" src=\"https:\/\/www.ivoox.com\/player_es_podcast_926201_zp_1.html\" width=\"100%\" height=\"400\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El perd\u00f3n de los pecados es por gracia, una palabra peque\u00f1a pero maravillosa que marca un antes y un despu\u00e9s en su existencia. Usted puede emprender una vida nueva, en respuesta a su sincero arrepentimiento. Y, de paso, tener asegurada la vida eterna. Es un regalo de Dios. 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